
10/2/11
Justicia y Libertad

24/11/10
Colecta 3,2,1
16/8/10
15/7/10
Ver
6/7/10
Génesis tomará las calles
Génesis
Publicación independiente
Una manifestación a nuestro tiempo
Génesis un espacio para difundir el pensamiento contemporáneo
todas las manifestaciones, todas las expresiones, las demandas...
El proyecto surge de una necesidad creativa y de un modo de pensar y entender al mundo "ya no hay espacios libres" ¿o que nos limita a demandar nuestras necesidades? ¿que nos restringe a insurreccionar la realidad?
nos conformamos con los medios de comunicación existentes o que diablos
hacemos para revertir todo de cuanto nos quejamos!!!
Será que un papel en blanco, un ser humano pensando, una computadora; "puedan cambiar la realidad" o simplemente nos han reducido a creer que no hay forma de cambiar nada y el destino es morir en el anonimato
Próxima aparición de este renovador proyecto editorial
Génesis tomará las calles con la intención de generar un caos cerebral!!!
Sólo piensa ¿quien hace la realidad? ¿quien cambia la realidad?
13/5/10
CONVOCATORIA PARA PUBLICACIÓN

CAMARADAS
HABRIMOS LA OPORTUNIDAD Y LA NECESIDAD DE DIFUNDIR NUESTRO TRABAJO COMO CREADORES (VISUALES, LITERARIOS, CRÍTICOS, ETC.), EL ZINE GÉNESIS LANZA LA CONVOCATORIA PARA TODOS USTEDES, PARA QUE SE INTEGREN A ESTE RENOVADO PROYECTO EDITORIAL Y/O PARA QUE NOS MANDEN LOS TRABAJOS QUE DESEEN DAR A CONOCER...
PERO... ¿QUÉ CARAJOS ES EL ZINE GÉNESIS?
ESTA PUBLICACIÓN ES INDEPENDIENTE, NO PRETENDE ASIMILARSE A NINGUNA OTRA, NO ES NI EXCLUSIVAMENTE LITERARIA NI DE "ARTE", NO SOMOS HIPPIES CONTRACULTURALES, MUCHO MENOS FASHION ROCKERS CAGADOS DE CULTURA POP Y MASS MEDIA (PATINETAS, TATUAJES, GRAFF OFICIAL, "INTERSHIT"). SOMOS TODO LO QUE JODE A LA CULTURA, SOMOS UNA DOSIS DE VIDA A ESTA EXISTENCIA MISERABLE Y ESPECTACULAR, SOMOS ARTE CONTRA EL ARTE, SOMOS MALA POESÍA, SOMOS CRÍTICA DESPIADADA, SOMOS LO QUE HACE ODIAR Y TAMBIÉN LO QUE HACE REIR...
Espacio libre, expresión, manifestación, apropiación, reflexión ante la vida contemporánea
Colabora: cuento, poesía, ensayo... todo medio escrito; ilustración, dibujo, pintura, foto, grabado, cartel, stencil, etc., todo medio gráfico
música, demo, radio, narración... Video, videoarte, documental, animación. Medios electrónicos en general. Nuevos medios, performance,
instalación, arte objeto, etc.
5/5/10
28/4/10
"Arte espacio de libertad"
26/4/10
Sobre el Arte
13/10/09
Azul Morado
Pablo
¿Oscuridad sirve el alma?
Murmullo televisivo,
información bañada.
¡ Guerra !
Miedo, sarcasmo.
Laguna de insolación.
Alabo a la violencia.
Muerte…
Hombre:
¿Ser - pensante?
Del libro negro
La frase perdida:
Desacierto. De cierto desierto.
Madres lloran desoladas.
Estrellas y barras caen de rodillas
y mojan sus ojos azul - variado.
Carecen de alma, ostentosos de piel,
de mentes de ambición.
Dementes sin espíritu.
Hermandad: Sicodélico sueño
pasado.
Animal de primer mundo,
auto - terrorista que articula
matar en nombre de la paz,
que roe sus propios huesos
de manera extraña
y emana escalofrío
como gasolina por tu ciudad.
Por mi mundo sagrado.
Sentado en mi espacio
cavilo…
¿Dónde está la sonrisa, alguien trae
calor?
¿Quién perturbó tu sueño?
Qué será de mí, bosque terrenal?
De ti.
Hogar azul morado...
Pablo, Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, 1972. Ha publicado en varias revistas y antologías.
Forma parte de los talleres literarios del FARO de oriente
Orfandad
que irremediablemente
se descascaran, impasibles
ladrillos soportan el salitre
de las miradas.
Pedazos de memoria
provocan incertidumbre
y el hálito del escalofrío
vulnera incontenible.
Somnolientas ventanas
se abren a la sospecha,
a cuerpos que violan
lo yermo de la casa en ruinas.
Las horas caen a pedazos,
igual que la carne en la vejez.
La casa de la basura,
de latas vacías
y pájaros cadavéricos,
la inconmovible desolación.
Fosa amurallada,
seno del viento que se precipita,
amparo de la hierba
que crece desmesurada.
Protectora ruina.
Ante el deceso del muro,
la congoja de lo que fue…
narrativa. Obtuvo el 3er. Lugar en el Certamen Nacional de poesía “Francisco Javier Estrada”, 2008,
Actualmente coordina el Taller de poesía “José Francisco Conde Ortega” en la Casa del Narrador “Gonzalo
Martré” y el Taller de Ensayo Literario en el Centro (CECOS) Así, como la publicación de poesía letras
independientes.
Lluvia
me enredo entre sábanas
y tiemblo al paso del tiempo.
Creo despertar y morir en silen o;
floto y me elevo
al cromado del cielo.
Disfruto del viento.
Llego hasta ti,
como nube de terciopelo,
y me derramo lento.
Te estremeces ante mi caída;
tiritas de sentimiento,
devuelves tu mirada al cielo
y me pides; deje de caer.
Amante de las artes. Forma parte del taller de poesía y narrativa del Faro de Oriente.
Abrajam Sosa
Entre las nubes se gesta el abismo.
Relámpagos iluminan el horizonte.
Cae la brizna a ritmo perplejo, vaciando
génesis , triturando hojas al paso;
buscando penetrar la tierra.
Ahora queda fecunda.
Y se levanta una orquídea
para inmortalizar el momento.
Recuerdo
Tal como el otoño; lento.
Todo se va calcinando al instante.
Así como el recorrido del sol, el
hombre nace y muere, sin percatarse
cómo, cuándo, y dónde.
El lapso, el proceso, el sendero efímero
que conduce a la funesta eternidad, es
la agonía tatuada que navega sin rumbo
y a la deriva.
Mas el presente queda impregnado en
el recuerdo de generaciones posteriores,
que van sucumbiendo poco a poco,
perpetuamente.
Ellos, nosotros, los que fueron.
Sólo la esencia de la historia queda…
Exhorto; todo ha pasado.
vida y la muerte; es uno de los fundadores y responsable de la presente revista. Forma parte, entre otros
de los talleres literarios del Faro de Oriente.
Transgresión
aplasta mi sexo
y me asoma al vacío.
Anula al extremo
la corteza apuñalada
del racimo inerte.
Se enciende el tallo,
la transparencia
me deshabita.
Ortega” y en el taller de creación literaria “Enrique Villada” en Tenango del Aire. Ha publicado en
diversas revistas y antologías de poesía.
No cesa al desprenderte
te escupen,
te truenan,
te barren,
te torturan,
te esconden,
te echan,
te muelen,
te ensucian,
fuego te prenden,
te hacen humo.
Y sin importarte,
tú amor en oxígeno
no cesa al desprenderte
Antologías de poesía, como Agua de cántaros, Zócalo 2007
Tormenta
Alejandra G.
Atrapada en una cubierta tibia
el rayo me alumbró en el caos
A los cinco días se fragmento mi corteza,
dejando mi piel rosada a la intemperie
mis ojos cegados por claridada
Dolor que roe mis carnes,
me convierte en despojo animal
materia dispuesta a la rapiña
¿Nadie escucha el gutural sollozo
que tensa mis arterias?
Una y otra vez construyo la cubierta,
a veces es de hielo,
otras fuego... aire tibio,
y el señor de la lluvia viene a destruirla
Mis rodillas se yerguen tamaleantes
camino como una mujer
hasta llegar a la cueva.
Me encierro en la sutil membrana
y al menguar la tormenta
extiendo mis alas mancilladas.
Alejandra González Martínez, México D.F., Participante del taller de poesía y narrativa del Faro de
Oriente, ha publicado en la revista de poesía "Bulimia de Camaleones", así como en la antología de
poesía Agua de Cántaros, Ediciones del Zócalo, 2007.
Brisa
Brisa envuelve a la montaña
su cobriza penumbra
del amanecer.
Niebla cubre mi cabeza
al sentir el calor de tu brisa,
mi rostro fallado, esperando me tomes.
Contemplando tu esencia, tu aliento
teniéndote mi alma resplandece,
y mis latidos son más fuertes.
Deja la brisa un leve humo
en cielos y por aires blancura
inmensa senda de plata
fulgen mágicas brumas de nieve.
la presente revista, formando parte del consejo editorial
Alguien erotizó la tarde
Ian Soriano
Alguien erotizó la tarde. Flor y su
vestido blanco, y su sudor de mojigata. y
Ester, con sus medias negras goteando
en mi frente y sus tacones soberbios
l e v a n t a n d o s u s n a l g a s . Y y o
masturbándome debajo del escritorio,
mientras el círculo de ineptos que a mi
lado laboraba podía concentrarse en su
trabajo; todos frente a sus computadoras
como héroes amansados, fustigados por
unos cuantos billetes, ¿qué miserable
polvareda abrumaba sus cerebros? Flor
y su fondo blanco, y sus calzones
holgados y su mente serena. y sus
extrañas facciones de felino, con su
peineta sujetando su cabellera. y Ester
virando su silueta con expertos
movimientos de hombros erguidos y
rizados aromas alrededor de su espalda.
y Damaris aún virgen, acomodando
periódicos con las manos hasta que su
culo madurara más de dieciocho años;
algo en su rostro revelaba que estaba
contenta así. Carmen la-más-buena, sin
suficientes defectos como para poner
caliente a un alma y a un cuerpo,
chaparrita pero bien redondas y
bronceadas sus caderas y caireles de
membrillo rojizo. Deisy caminaba
chueco, se paraba de su silla y evadía las
órdenes de los jefes -animales en ese
momento- que babeaban mientras las
blancas y redondas tetas de ella se
movían del norte al sur de la oficina,
entre halagos, visiones y reclamos de
que por qué llegaba tan tarde pero que no
había problema porque “después me
pagas las horas”.
Pero vuelvo a Ester -de la edad de mi madre-, quien me esperaría detrás de la puerta de la oficina para mostrarme la maternidad de las diosas que nunca amamantaron a sus hijos antes de que e l mundo se volviera tan contradictorio y comenzaran a ladrar
los hombres dentro de las oficinas de tangas renombre y recato, más a fuerza que
de ganas de que ninguna señora se fuese de vacaciones sino hasta que las acabaron las máquinas se apagaran y los motores de los hombres estuviesen hasta el forro de trabajo automático merced del dinero. Porque, al fin y al cabo, a todas había que pagarles, a pesar de que nunca nos cumplieran ningún miserable sueño o fantasía. Bajo la circunstancia de que varias de ellas aún no descubrían el meollo del gusto por la belleza sexual que las hacía existir, por la desgracia de que la mera enfermedad del demonio lujuria no particularizaba a ninguna de ellas sino que por simple instinto animal y de vulgaridad eran tomadas por nosotros, circunstancia que debía ser inaceptable.
Nada menos que uno más de los absurdos presagios de siglos anteriores, cuando ni ellas eran la maquinaria sexual ni nosotros la monetaria. Cae la herencia de una peste en nuestros ojos y más allá de los valses que nunca bailaremos en las pistas sino dentro de sus faldas porque (¡maldito el que inventó la lencería!) deberían dejarnos ahí escondidos para siempre. Muta nuestra agonía a la temperatura ambiente de sus encantos, en medio del humo de cigarrillos y smog de glorietas donde van a comer, donde pasean más de mil cuerpos amorfos e inútiles, hartos de que nadie los posea. Porque son feos pero tienen sed, y son feas pero visten tangas, y sus nalgas son planas, amarillas y chuecas, pero se componen, o lo intentan. Y se acabaron las percepciones cómodas desde que ninguna tiene rumbo ni estrategia, porque nadie las quiere, pero vamos por ellas, que no las dejen. Y también las gordas nos gustan.¿Quién explica el karma de las gordas? Recargan sus panzas sobre nuestros ombligos, repugnantemente; deliciosas las gordas, pero nunca sutiles. Gordas con más devoción erótica que las flacas de vestidos largos y sonrisas codiciosas, ejecutantes de danzas en las que nadie debería de abrir los ojos; las siluetas las reinas que dan pasos hacia atrás, las gitanas, las negras, las de piel muy blanca, enfermizas, las que nunca sabrán sentarse “correctamente” después de casarse,
Nada menos que uno más de los las que morirán sin noviazgos, las quedadas, las de nadie; su rimel escurrido, sus espaldas en escombros, su corazón arde con ellas. Y ellas creen que nosotros las queremos. y nosotros queremos que ellas nos crean, o nos creen…de nuevo.
Tigres del Porvenir, Descifrar el Laberinto, Poesía Cero y Cupido Internauta. Obtuvo el tercer lugar en el
Concurso Nacional de Poesía El Laberinto 2007. Tiene publicado el poemario “Explotó todo el aroma de la
sangre”, bajo el sello Versodestierro, 2009.
Soto
Ahí están fuertes, erguidos,
llevan años, siglos de pie, ¿qué
historias no sabrán?, generaciones han
visto nacer, crecer, morir, tantas como
las mismas hojas que en ellos hay.
Los puedes ver a lo lejos, forman
murallas, espesuras verdes donde te
pierdes, troncos fuertes, te han visto
deambular, te conocen bien, has
dejado huellas que ellos, saben leer. Te
han abrazado cuando a su lado te has
sentado, son tus ojos, son tu corazón,
son latidos que te alimentan, fruto de
la vida que olvidaste.
No conocen el tiempo, ellos son el
tiempo.
Infinidad de formas, cientos de
nombres pero son lo mismo, son raíces
profundas, son el refugio a tus
sollozos, la sombra que te ampara al
albor.
Araucaria de mi alma, llanto de resina,
gotitas de dolor, de tu piña tierna, me
alojo sin temor, fruto maduro me
echas a tus pies desnudo con los
huesos infligidos, macérame en tu
acíbar y púrgame de esta pesadumbre.
Tus pies se hunden en la tierra bañada
por el sol, es el fango de años
perennes, del ir y venir.
Sumerge tus pies a la orilla del río, te
sientas y te vez en la cúspide del árbol
más alto, reflejo invertido de quien te
observa.
Tu mano se posa a ras del espejo, lo
puedes tocar, lo puedes sentir, tus
yemas se humedecen, tocas lo
inaccesible, una rama, una hoja, el
fruto más alto a tu alcancé, cierras el
puño y coges.
De tu palma se escurre el espejo, son
tus dedos presionando tu propio puño,
pero es tuyo, no lo puedes ver, lo
sientes, en tu mano lo tienes. ¿Y dónde
está?
Bañas tus pies, que descasan sobre
piedras de río, tu tronco descansa
sobre otro, el aire se entretiene
despeinándote, levanta la hojarasca en
pequeños remolinos de tierra y agua,
un céfiro te envuelve, caricia de
ternura, respiras humedad, se te pega a
la piel trocitos de corteza con sabor a
canela.
Desprende la tea de mi cuerpo e
ilumina tu sombra.
Que el crepúsculo asoma y bordea la
oscuridad.
Soy tu guardián en todos los tiempos,
miras hacia arriba y no ves, son las
nubes esmeralda de mis ramas, que
han hecho más negro las alturas.
Árbol, mis raíces tu llanto anegado en
estrecho sendero se refleja la luna, ya
no hay formas ni color, ha caído ya.
El silencio se rompe, un croar largo te
estremece a golpe de varas el crujir a
las llene, golpes de viento a mis
brazos, son sonidos que no conoces
y te hacen encoger el alma, hilo de
sudor de tu frente corre hasta tus
huellas, unas órbitas escarlata
detienen tus pasos, su eco te
sobresalta, te observa, no se mueve,
lechuza impertinente quita tus ojos
de susto.
Escuchas tu sangre correr, el aliento
se te escapa, tu mano me hace sentir,
tu sudor esta frío como la noche,
respiras y la calma llena tus
pulmones.
Oriente, además de colaborar en la presente revista, como parte del consejo Editorial

Nick Walker
